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Auditoría

En J.L RAMOS FORTEA Y ASOCIADOS, S.L.P contamos con una larga experiencia en la confección de informes de auditoría de cuentas para entidades medianas y nuestros auditores se encuentran inscritos en el ROAC y en el ICAC.

 

Auditoría de cuentas

La auditoría de empresas consiste en el examen de la información contenida en éstas por parte de un auditor de cuentas independiente al ente emisor que deberá determinar si las cuentas anuales adjuntas expresan la imagen fiel de  la compañía. El auditor deberá emitir el informe de auditoría con posterioridad a la formulación de las cuentas realizada por los administradores y deberá poner a disposición de los accionistas una copia del mismo 15 días antes de la celebración de la junta general de accionistas de la entidad. Una auditoría de cuentas puede tener carácter obligatorio o voluntario.

 

Auditoría de Cuentas Anuales obligatoria

La auditoría obligatoria de una empresa requiere sea realizada por un auditor o empresa de auditoria debidamente inscrita en el ROAC, con una experiencia contrastada en la materia.

 

¿Qué empresas están obligadas a presentar sus cuentas anuales auditadas?

Siempre que la sociedad pueda presentar balance abreviado no tiene imposición legal de auditarse. En caso contrario deberá presentar balance normal y para ello debe cumplir dos de los tres requisitos durante dos años consecutivos. El segundo año que cumplan estarán obligados a auditar las cuentas anuales de su empresa por auditores inscritos en el ROAC.

 

¿Cuáles son los pasos a seguir?

  • La Junta General de Accionistas debe nombrar Auditor, antes de la finalización del ejercicio a auditar, inscribiendo dicho acuerdo en el Registro Mercantil.
  • Los socios minoritarios pueden solicitar del registrador mercantil del domicilio social el que, con cargo a la sociedad, nombre un auditor de cuentas, siempre que:
  • Los solicitantes representen, al menos, el 5% del capital social;
  • No hayan transcurrido tres meses a contar desde la fecha de cierre de dicho ejercicio.

La Ley 14 /2013 incorporó la modificación de los límites por la presentación de cuentas anuales abreviadas, establecidos en el artículo 257 del Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital, con el que los límites vigentes a partir de la fecha de entrada en vigor de la Ley serán los siguientes:

  • Que el total de las partidas del activo no supere los 4 millones de euros.
  • Que el importe neto de la cifra anual de negocios no supere los 8 millones de euros.
  • Que el número de media de trabajadores empleados durante el ejercicio no sea superior a 50.

Estos límites son coincidentes con los establecidos en la Directiva 2013/34/UE para tener la consideración de pequeña empresa, a las que la misma directiva exceptúa de la obligación de someterse a auditoría obligatoria. No obstante la propia Ley 14/2013 también han modificado la redacción dada al artículo 263 Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital, estableciendo unos límites inferiores para someter obligatoriamente en auditoría a aquellas pequeñas empresas, que durante dos ejercicios consecutivos reúnan, en la fecha de cierre de cada uno de ellos, al menos dos de las circunstancias siguientes:

  • Que el total de las partidas del activo no supere los 2,85 millones de euros.
  • Que el importe neto de la cifra anual de negocios no supere los 5,7 millones de euros.
  • Que el número de media de trabajadores empleados durante el ejercicio no sea superior a 50.

Con esta nueva normativa se rompe con el paralelismo existente entre la obligación de formular balance no abreviado y la obligación de someter a auditoría las cuentas anuales, quedando sometidas a la obligación de auditar sus cuentas parte de las PYMES con posibilidad de formular Cuentas Abreviadas. Hará falta también esperar a ver si la Dirección General del Registro y el Notariado modificará su doctrina sobre la obligación de formular el Informe de Gestión en el caso de auditoría obligatoria, o podremos encontrarnos que las simplificaciones aprobadas por la Ley, volver a ser impuestas por interpretaciones del Registro.

  


Auditoría de Cuentas Anuales Voluntaria

¿Puedo realizar una auditoría de cuentas anuales voluntaria de mi empresa?

La auditoría de cuentas puede ser considerada como un mecanismo de control de la actuación de la Dirección de la empresa, además de actuar como garantía frente a terceros (accionistas, entidades financieras, acreedores, empleados, etc.) siempre que esté firmada por un auditor censor jurado de cuentas inscrito en el ROAC.

La auditoría de cuentas voluntaria se rige por los mismos criterios que las auditorías obligatorias; las diferencias entre ambas radican en la imperatividad de la misma. El trabajo de auditor en una auditoría voluntaria de cuentas anuales se refleja en el examen, comprobación, confirmaciones y otras facetas que ejecuta el profesional y que suponen un conocimiento amplio de los procedimientos de control interno contable y extracontable de la compañía, que dará lugar a un informe del auditor sobre aquellos aspectos mejorables en la empresa.

En la auditoría voluntaria es donde realmente los objetivos alcanzan su verdadero sentido en el contexto de la utilidad de la propia actividad de la auditoría. El informe del auditor de cuentas, de una auditoría voluntaria de cuentas, al igual que una auditoría de cuentas obligatoria ofrece frente a los accionistas, administradores, trabajadores y terceros la garantía de fiabilidad de la información contable.

 


Plazo nombramiento auditor

¿Qué plazo hay para nombrar auditor de Cuentas?

El nombramiento de auditor, en el supuesto de auditoría de cuentas obligatoria, lo realiza normalmente la junta general de accionistas de la sociedad. La junta general de accionistas puede reunirse con carácter extraordinario u ordinario. Normalmente el nombramiento de auditor de cuentas se produce con la aprobación de cuentas anuales de la sociedad en el mes de Junio.

No obstante, la normativa actual vigente en materia de auditoría de cuentas establece que el nombramiento de auditor debe realizarse con anterioridad al cierre del ejercicio social, lo que suele ser el mes de Diciembre, por lo que según lo comentado en el párrafo anterior se produce una cierta incongruencia en el plazo de nombramiento de auditor, si la junta se celebra en junio y el nombramiento de auditor debe producirse antes de cerrar el ejercicio social.

En numerosas ocasiones nos encontramos con empresas que han cerrado el ejercicio social y que pensaban que podrían nombrar el auditor de cuentas en Junio. En estos casos el registro mercantil devuelve el nombramiento de auditor, por no cumplir la normativa mercantil. En otras ocasiones es el propio registrador el que realiza el nombramiento de auditor a petición de alguno de los accionistas, sin que la empresa pueda realizar nada para evitarlo.

El accionista minoritario tiene un plazo de tres meses para solicitar al registrador que realice el nombramiento del auditor “de oficio” a través de un listado alfabético que pone cada año a disposición de las empresas en cada registro mercantil.

Desde nuestro despacho recomendamos a las empresas llevar un control del nombramiento del auditor para evitar que el plazo de nombramiento se pase y en este caso no puedan inscribirlo correctamente y el registrador proceda a la devolución del nombramiento de auditor por entender que se ha producido fuera de plazo.